
La oración goza de amplia importancia porque es el medio por el cual se obtiene el verdadero gozo.
Ø La oración trae el gozo porque obtiene lo que pide.
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Juan 16:24
Es natural que usted se alegre cuando recibe lo que tanto ha esperado. Pues la oración hace posible que usted pueda tener aquello que tanto desea.
Ø La oración trae gozo porque comprueba que Dios es su padre, que le da lo que le pide y que le ama.
Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan! Mateo 7:11. Dios Habla Hoy - La Biblia de Estudio, (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.
Dios es nuestro Padre Celestial el nos ama, el no dudó en darnos a su hijo Jesucristo, para salvarnos, entonces no deberíamos dudar que nos dará cualquier cosa que le pidamos en oración.
Ø La oración trae gozo porque le comunica con su Padre Celestial. (Salmo 16:11)
Ø La Oración trae gozo porque le transporta a la presencia de Dios.
Cuando llegamos al punto en que la oración comienza a hastiarnos y ni siquiera las respuestas a ella nos proporcionan satisfacción, entonces tiene que haber algo más. Era este «algo» lo que los discípulos veían en la vida de nuestro Señor. Veían a una Persona que encontraba plena satisfacción en una relación diaria con el Padre celestial. Esto era lo que anhelaban los discípulos y es lo que podemos encontrar si nos proponemos aprender a orar en base al ejemplo de Jesús. (Mateo 6:5-15; Lucas 11:1-14.)