El diablo aborrece a la Iglesia y busca bloquear su progreso con doctrinas falsas, con divisiones, con corrupción en la vida de sus miembros.
Por medio de la oración podemos desechar todo eso. La oración extirpa la herejía, desvanece los malos entendidos, barre los celos y enemistades, limpia la inmoralidad dejando paso a la gracia de Dios.
Los grandes avivamientos de la Iglesia han sido en origen impulsados por las rodillas de los hombres y mujeres de oración.
Hoy en día Satanás esta dispuesto a atacar. Nuevas religiones y sectas se levantan, muchos engañan métodos seudo-cristianos. Los cristianos desconfían unos de otros, el mundo, la carne y los demonios están sueltos y celebrando. Parecen momentos de oscuridad. “Es hora de actuar oh Jehová porque han violado tu ley”. Dios quiere actuar, solo espera la voz de la oración de su pueblo ¿Podrá oír la tuya? Si, yo estoy seguro que la va a oír. Levántate en oración.
domingo, 9 de mayo de 2010
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