lunes, 11 de enero de 2010

La oración contribuye a la conversión de otros.

 Muchos son convertidos en sueños o bajo la soledad de la noche, mientras alguien ha estado orando en otro lugar por el.

Todo había fallado para su hijo. Pero para Mónica le quedaban aún la oración, ella continuó orando y aquel joven pasó a ser San Agustín. Un poderoso hombre de Dios.

 Por la oración aquellos que son enemigos del evangelio pasan a ser sus defensores.

 Por la oración los hombres más depravados son convertidos en hombres honestos, cambiados en hijos de Dios.

 Por la oración las mujeres más caídas, pasan a ser santas y virtuosas.

El poder de la oración es tan increíble que levanta a hombres y mujeres y les da un sentido a sus vidas siendo transformadas en personas nuevas.