domingo, 9 de agosto de 2015

Ora Primero

1 Samuel 23:1-5

Y David consultó 
al Señor… Y Jehová le respondió... Fue, pues, David con sus hombres a Keila, y peleó contra los filisteos, se llevó sus ganados, y les causó una gran derrota; y libró David a los de Keila

La oración se convierte en una prioridad cuando necesitamos la ayuda de Dios.

David también la necesitó en una situación peligrosa, cuando pensaba pelear contra los filisteos. Antes de emprender la batalla, «David consultó al Señor, diciendo: ¿Iré a atacar a estos filisteos?» (1 Samuel 23:2) . El Señor le dio su aprobación. Sin embargo, a los soldados de David le intimidaban las fuerzas enemigas. Entonces, antes de levantarse contra los filisteos, el líder volvió a orar, y Dios prometió darle la victoria ( v. 4) .

¿Es la oración una guía en nuestra vida o el último recurso cuando surgen problemas?

A veces, caemos en el hábito de hacer planes y, después, pedirle a Dios que los bendiga, o solamente oramos en momentos de desesperación.

El Señor desea que acudamos a Él en nuestras necesidades, pero también que recordemos que lo precisamos en todo momento (Proverbios 3:5-6) . 

Señor, ayúdame a no confiar en mi sabiduría y buscarte en cada situación de la vida. 
 «Dios quiere que oremos antes de hacer cualquier otra cosa». 
—Oswald Chambers

martes, 30 de junio de 2015

Pescador Sobrevive 66 días de naufragio gracias a la Oración y la Biblia

Protestantedigital.com)  EEUU. Fue dado de alta el náufrago Louis Jordan, pescador estadounidense. La Guardia Costera dio anunció este jueves el hallazgo a unas 200 millas de las costas de Carolina del Norte del un pescador que fue dado por desaparecido hace más de dos meses, con exactitud 66 días.
Según medios de EEUU, Jordan salió de pesca a alta mar el 29 de enero a bordo de un velero de 35 pies de eslora (aproximadamente de 10 metros).
Sin embargo, el mástil se rompió, y se dañó todo el sistema eléctrico, causando que el barco volcara.
Su familia se preocupo que no llegaba y lo reportaron por desaparecido, y tras diez días de intensa búsqueda, los guardacostas dieron por fallida las labores del rescate.


“Orábamos y Orábamos para que estuvieras vivo, eso es todo lo que podíamos hacer. Pero pensamos que te habíamos perdido”, le dijo su padre, Frank Jordan, en su primer contacto telefónico inmediatamente al ser rescatado.

Tras el rescate, Jordan fue trasladado  a un hospital de Norfolk, en Virginia, donde informaron que estaba con una lesión en el hombro y deshidratado.

Según señaló el oficial Kyle McCollum, que formó parte del equipo de rescate, “Mi primera impresión fue al ver que se encontraba en buen estado, ya esperábamos algo peor”
Jordan  rechazó tratamiento médico y en la mañana  del viernes salió caminando por sus propios pies para encontrase con su familia.

Jordan pudo sobrevivir racionando bien la comida que tenía a bordo, sacando peces con una red y lograba acumular  agua cuando llovía. “Durante mucho tiempo estuve muy sediento y estaba casi sin agua, pero cada día oraba “Por favor Señor, manda algo de lluvia”, relató el pescador tras su rescate, y cuando ya casi no tenía agua su oración fue respondida,  allí caía la lluvia suave pudiendo recolectar el líquido esperado.

El pescador, de 37 años de edad, fue trasladado en helicóptero desde un barco de carga de bandera alemana que viajaba en esa dirección al verle lo rescataron,  aproximadamente unas 320 kilómetros al este del cabo Hatteras.

Durante su traslado en helicóptero, el Jordan comentó a los oficiales de la Guardia Costera que sus dos mejores aliados durante los más de 60 días que estuvo naufragando a la deriva del océano Atlántico fueron la Biblia, que leyó de manera completa varias veces, y una manta que utilizó para así protegerse de los rayos del sol.

lunes, 29 de junio de 2015

No te alabes a ti mismo

No te alabes por tu fuerza, inteligencia, destreza o capacidades:

...Decidle que no se alabe tanto el que se ciñe las armas,  como el que las desciñe. (1 Reyes  20:11)


Vistete de la armadura de Dios y podrás hacer frente a todas las asechanzas.
 
Vestíos de toda la armadura de Dios,  para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios  6:11)



Deja que sean otros los que te alaben;  no está bien que te alabes tú mismo. Proverbios 27:2.
 
No te jactes del día de mañana;  Porque no sabes qué dará de sí el día. (Proverbios 27:1)


 No se preocupen por el día de mañana.

...no os afanéis por el día de mañana,  porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. (Mateo 6:34)





De nada sirve trabajar de sol a sol  y comer un pan ganado con dolor,  cuando Dios lo da a sus amigos  mientras duermen... (Salmos 127:2)


 Coloca a Dios en primer lugar en tus decisiones y sigue sus consejos, medita sobre los tiempos de prueba y busca la causa de los males si es por el pecado pide perdón:

Cuando Edom dijere:  Nos hemos empobrecido,  pero volveremos a edificar lo arruinado;  así ha dicho Jehová de los ejércitos:  Ellos edificarán,  y yo destruiré;  y les llamarán territorio de impiedad,  y pueblo contra el cual Jehová está indignado para siempre. (Mal 1:4)
 





domingo, 21 de junio de 2015

Nuestro Padre bueno y poderoso

2 Crónicas 20.1-4


Todo el mundo enfrenta retos en la vida. Ya sea que nuestras luchas tengan que ver con dinero, trabajo, relaciones interpersonales o salud, podemos estar seguros de que nadie está exento de ellas. Por fortuna, servimos a un Dios que está interesado en nuestros problemas, y que es capaz de encargarse de ellos.

Cuando los problemas amenazan, la oración debe ser el primer paso. Josafat, el rey de Judá, enfrentó un reto enorme. Tres tribus diferentes  —moabitas, amonitas y meunitas— le hicieron la guerra simultáneamente. La mayoría de los líderes se habrían derrumbado bajo una presión así, o al menos tomado medidas drásticas, pero Josafat era un líder sabio. Aunque tenía temor, no se lanzó contra sus enemigos. En vez de eso, “decidió consultar al SEÑOR” y proclamó un ayuno en todo el país (2 Cr 20.1-3 NVI).



Es fácil pensar que nuestros problemas no son importantes a los ojos de Dios, pero Él no lo ve así en absoluto. Lo que nos concierne a nosotros le concierne a Él. Si nosotros, al igual que Josafat, acudimos al Señor y proclamamos su poder, Él intervendrá. Y no importa cuán grandes sean nuestros problemas, Dios es más grande.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Por qué es tan necesaria la oración constante, persistente, incansable, vencedora?

l. Porque hay un diablo.

2. Porque  la oración es el camino asignado por Dios para obtener cosas.

3. Porque a aquellos hombres a quienes Dios les presentó un modelo de lo que Él esperaba como cristianos -los apóstoles- consideraban a la oración como el aspecto más importante
de sus vidas.


4. Porque la oración ocupa un lugar destacado y juega un papel muy importante en la vida terrenal de nuestro Señor.

5. Porque orar es la parte más importante del actual ministerio de nuestro Señor resucitado.

6. Porque la oración es el medio que Dios ha señalado para que recibamos misericordia y para obtener gracia para ayudar en tiempos de necesidad.

7. Porque la oración en el nombre de Jesucristo es el camino que Él ha señalado a sus discípulos para obtener plenitud de gozo.

8. Porque es el medio que Dios ha establecido para obtener libertad de la ansiedad, y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento.

9. Porque la oración es el método que el mismo Dios ha señalado para que obtengamos el Espíritu Santo.

10. Porque es el camino que Cristo ha señalado, en el que nuestros corazones no se cargarán de glotonería o ebriedad y las preocupaciones de esta vida, de manera que el día del regreso de Cristo nos sobrevenga como trampa.

11. Porque la oración promueve nuestro crecimiento espiritual como casi nada más, en verdad como ninguna otra cosa excepto el estudio de La Biblia; y la verdadera oración y el verdadero
estudio de La Biblia van de la mano.


12. Porque la oración trae poder a nuestro trabajo.Si deseamos poder para cualquier trabajo al que Dios nos llame, sea predicando, enseñando, en trabajo personal o en la crianza de nuestros hijos, todo podemos obtenerlo por la oración sincera. 

13. Porque la oración ayuda a la conversión de otros.

14. Porque la oración trae bendiciones a la Iglesia.

martes, 12 de mayo de 2015

¿Por qué razón oramos?

El reconocimiento de que dios es SOBERANO provoca algunas preguntas sobre la naturaleza de la oración. Concretamente, muchas personas me han preguntado: “Si el Señor tiene el control, ¿por qué espera que oremos?”

La oración nos lleva a cooperar con lo que Dios ha resuelto llevar a cabo. Él desea involucrar a los creyentes en el trabajo que está haciendo, tanto en el mundo como en sus vidas. Pero la palabra “trabajo” es engañosa cuando se trata de nuestra fe. A diferencia del afán que vemos en el mundo, lo que Dios desea es que confiemos en Él (Jn 6.29), le entreguemos nuestras cargas, madure nuestra relación con Él, y le permitamos que actúe a través de nosotros.

En Juan 17.11, Jesús le pidió a Dios que protegiera a los discípulos por el poder de su nombre. ¿Pensaba Él que podían perder su salvación o apartarse de su compromiso? Claro que no. Jesús era Dios en carne humana. Él sabía exactamente lo que iba a suceder, y cómo esos hombres darían a conocer el evangelio y permanecerían fieles hasta la muerte. Pero Jesús estaba involucrándose en el plan del Padre al interceder por ellos.

Dios, por supuesto, puede construir su reino sin nuestra ayuda. Pero orar y trabajar junto a nuestro Señor robustece nuestra fe en su poder.
 
Hablar con el Dios todopoderoso es un privilegio. El Señor le ha creado a usted para que lo ame, y para ser amado por Él. La oración es la manera como esa conexión se nutre y se desarrolla. Nuestro Padre nos llama a comunicarnos con Él para poder atraernos más cerca de su corazón, e involucrarnos en la edificación del reino.