La oración conlleva gran importancia porque Jesucristo mismo, la practicó e incluso enseñó a otros como orar.
1. Jesucristo practicaba la oración en su vida diaria.
Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.Marcos 1:35
2. Jesucristo empleaba gran parte de su tiempo en orar, y cuando no lo tenía buscaba el espacio en el día o en la noche para apartarse y orar.
En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.Lucas 6:12
Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Jesucristo oró a cada momento de su vida, en los momentos más exitosos y en la angustia, en la cruz oró por nosotros.Mateo 14:23
3. La ocupación presente de Jesucristo es orar.
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.Romanos 8.34
...por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Hebreos 7:25
4. La fidelidad requiere preparación y una acción premeditada, además de estabilidad. Estos son rasgos que deberá incorporar a su vida de oración. Jesús también enseñó acerca de un aspecto más de la fidelidad en la oración (Lucas 11.5–13; 18.1–8.) , la insistencia y la perseverancia, cuando nos proponemos algo son elementos de una oración.
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